El Cerro Testigo se alza al norte de Muro de Aguas. En su ladera se conservan varios restos asociados a la defensa histórica de la villa. El conjunto comprende la torre fuerte situada en la parte alta y, unos metros más abajo, vestigios del antiguo castillo próximos a las ruinas de la iglesia de Santa María. En la torre se conservan dos robustos muros en escuadra que combinan arenisca labrada y mampostería.

La antigua iglesia de Santa María se construyó en el siglo XVI en el ámbito del recinto defensivo. Quedó abandonada tras levantarse la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en el siglo XVIII. La villa estuvo vinculada al señorío de Cameros, al que pasó en 1369 mediante la concesión de Enrique II a Juan Ramírez de Arellano.